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Hola,
les escribe Elisa, soy diseñadora y ya les había platicado
la primera parte de este relato, Intitulado Una Semana Santa no tan
Santa, como recordaran me había quedado completamente encuerada
debido a que mis cuatro amigos me desnudaron y me escondieron toda
mi ropa. Así encuerada pase varios dias de este Fin de Semana
no tan Santo.
Les quisiera contar algunas de las cosas que me hicieron mis amigos
en
Cuernavaca. Alex propuso que les diera una buena mamada a todos y
después
que me taparan los ojos, yo tendría que adivinar quien era
el que me estaba
cojiendo, si fallaba el susodicho tenia derecho a cojerme por el culo
o bien
debía tomarme un muppet, acabe bien jarra y bien cojida y bien
culeada, al final no reconocía ni la enorme verga de Miguel.
Otra cosa riquísima fue que hicieron que me acostara boca arriba
y después
de que todos me chuparon mi clítoris, me metieron la lengua
y me mamaron,
Miguel me rasuro mis vellos, soy muy velluda y así mi panocha
quedo a la vista de todos, fue muy rico. Después me pidieron
que me masturbara a la vista de todos, esto si fue supercaliente y
estalle frente a ellos, después le pedí a Miguel que
me cojiera con ternura.
Una sensacion deliciosa era nadar completamente encuerada, ellos me
acariciaban donde podian y en lo bajito de la alberca me cojian.
Mientras tomaba el Sol quien queria me podia cojer, a veces se me
juntaban.
El jacuzzi no es muy grande y ahi casi siempre me ponian al centro
y yo
sentia manos y vergas por todos lados.
En la noche los ingratos me jugaban al poker, el que ganaba me tenia
para
toda la noche, Rene me gano dos veces y la verdad Rene me cojio super
rico, el tiene una verga no muy larga pero gruesa, que la disfruto
mucho especialmente cuando me la mete por el culo, el es moreno casi
calvo y tiene muchos tatuajes y se mueve y me coje como nadie.

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