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Sexo en el aula - Juan Carlos |
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Hace unos 4 o 5 años atrás, estudiaba yo en el Komvux. Las clases eran bien flexibles; así como los horarios en los que teníamos que participar en ellas. La escuela era bastante grande con buenos locales e inclusive se encontraban locales de estudio bien privados. En esta escuela yo estudié alrededor de un año. La gran mayoría que estudió junto a mí durante ese tiempo, también permaneció en la escuela durante ese mismo período. A pesar de la gran diversidad étnica, el grupo de amigos fue creciendo con el tiempo. Nos reuníamos en los tiempos libres y también durante los horarios de estudio. La relación entre muchos de nosotros se caraterizó por una constante intención de mantenernos cerca los unos a los otros Previendo que en cualquier momento se podía concretar el tener una relación sexual con alguna de las muchachas, me dediqué ha encontrar un buen lugar para disfrutar de el sexo en la escuela. Yo soy amante de el sexo que nace oportunamente y tambien de el que se realiza en lugares públicos. Es como que la adrenalina se altera al saber que estoy haciendo algo \"malo\" según la interpretación que la sociedad le da ha estos actos. Ese día llegó; y al terminar una lección de Ingles, voy ha estudiar un poco conjuntamente con una amiga. Ella y yo hacía rato que estabamos calentandonos el uno al otro sin llegar a nada. Todo parecía como previsto. Yo fue bien preparado porque presentí que ese era el día. Lo mismo ocurrió con ella. Llegó bien elegante y con una ropa facíl de ser despojada. El local se encontraba al final de un largo pasillo, por el cual no circulaba mucha gente. Era un local pequeño con una mesa redonda grande en el centro y 4 sillas. Tenía dos puertas que podian cerrarse completamente desde el interior. Ambas puertas tenian un cristal grande con unas cortinas de tela que tapaban la vista al pasillo. Yo terminé mi lección de Ingles un poco tarde y cuando abrí la puerta de el local ya estaba ella sentada estudiando. Vestía un escote que descubría parte de su busto. La miro fijamente y ella me responde con una mirada sensual y pícara. Eran las 3:00 pm aproximadamente. Yo entre al local y ella me pidió ayuda al momento con un ejercicio de matemáticas. Me acerqué y ella agachó un poco su cuerpo de manera que el escote de su blusa permitia una mejor vista de su busto. Sin perder la oportunidad brindada me inclino un poco; de manera que mi cara tocara sus cabellos bien olorosos, rubios y lacios. Ella suspira y me dice: jag gillar din parfym! Acerco mi cintura a su cuerpo para que ella sienta mi erecto pene. Ella da vuelta a su cara y comienza a besar con fervor mis labios humedos. Introdusco una de mis manos en su busto. Ella ,sin recato; comienza acariciar suavemente mi pene erecto. Suavemente la levanto de la silla y la despojo de su blusa escotada. Ella a su vez con desespero baja mi jeans y agarra con fuerza mi pene; para confirmar si esta suficientemente duro. Le quito su sostén y siento como sus pechos caen libres en mis manos. Ella llevaba una falda corta y de un tirón se despoja de su braga y apoya una de sus piernas en una silla. Bajo una de mis manos he introdusco dos dedos en su humeda y caliente vagina. Ella suspira y comienza a gemir de placer manoseando mi pecho, brazos y espalda. Suavemente restriego mi pene en su clítoris y ella comienza ha mover su cintura desesperadamente. Una de sus manos coloca mi pene en el centro de su vajina y con un movimiento suave lo introduce hasta el fondo. Con cuidado de no sacar el pene; me siento en la silla. Ella se mueve desesperadamente y susurra a mi oido \"ohh vad skön\". Sus pezones grandes y rosados golpeaban mi cara y mis labios. Con la punta de mi lengua bordíe yo los pezones tan sabrosos de ese pecho blanco como la nieve. Se perciben unos pasos por el pasillo y esto lejos de preocuparme me estimula. Ella titubea un poco; pero al ver mi reacción continua sus sensuales y eróticos movimientos con desespero y anciedad. Los pasos que se oían en el pasillo desaparecen en nuestra intensa fogosidad sexual. En ese momento comienza ella a gemír fuertemente sin temor de ser oida. De pronto todo su cuerpo de paraliza como si estuviera recibiendo un choque eléctrico. Sus uñas se clavan en mi espalda y comienza a llorar y sollozar de placer. Yo al sentir y ver todo esto introdusco mi pene hasta el fondo de su sabrosa y deslechada vagina. Ella trata de resistir he incita a que yo me desleche. De pronto; con un movimiento brusco y fuerte siento como si la vida abandona mi cuerpo y entre gritos y gemidos le beso sin cesar todo su cuerpo humedo y ardiente. escrito por Juan Carlos |